El negocio online como salvoconducto de las PYMEs

Cada día estamos más conectados. Es una realidad que puede gustar más o menos, pero es una realidad al fin y al cabo. No sé si habéis hecho la prueba, pero resulta tremendamente complicado encontrar a alguien que no utilice Facebook, Whatsapp o Twitter a diario.


Internet ha sido la llave que ha hecho posible esa realidad para cientos de millones de usuarios. Consumidores que acceden a diario a la Red, que comparten, que se comunican, que buscan, que encuentran... que "viven" en la Red. Pero no sólo de perfiles personales viven las redes sociales. Y es que éstas basan parte de su éxito en la integración, la inmediatez y la interconexión, y esas herramientas no son sino un nuevo abanico de posibilidades a la hora de potenciar un negocio.

Facebook podrá utilizar tus fotos de Instagram con fines comerciales


Instagram ha anunciado en la última actualización de su política de privacidad y sus términos de uso que a partir del próximo 16 de enero Facebook (propietaria de Instagram) y sus anunciantes podrán acceder a los datos y fotografías de sus usuarios con fines publicitarios.

La compañía advierte que "nada ha cambiado respecto a la propiedad de tus fotos o quién puede verlas" y que su contrato ya recogía estas cláusulas con anterioridad, pero lo cierto es que los cambios en sus políticas son extensos y poco claros en cuanto a cómo afectan las novedades al usuario.

FreeNet Project

Para desgracia de muchos y fortuna de aquellos que se sienten legitimados para aplicarla, la censura existe. La posibilidad de que una dictadura (respaldada o no por unas urnas) imponga sus creencias o valores sobre su pueblo restringiendo la libertad del individuo es algo con lo que por desgracia muchos tienen que seguir lidiando aún en estos días. La capacidad de decidir lo que es aceptable y lo que es censurable para el resto. Algo a lo que lamentablemente tampoco escapa la Red.

Me pone triste recibir correos como los que he recibido recientemente de dos lectores que siguen (como pueden) el blog desde Cuba. Dos apasionados linuxeros que sencillamente por residir bajo el yugo castrista no tienen acceso al foro del blog. Según he podido saber, han solicitado el acceso a la url del foro y están esperando a que su proveedor de Internet revise el contenido del sitio para decidir si les permite o no acceder al mismo. Países que controlan la información que sus ciudadanos usan. Increíble pero cierto.

Para luchar contra semejante vulneración de los derechos civiles nació hace ya unos cuantos años The FreeNet Project, una red libre que busca defender la libertad de expresión en Internet permitiendo a sus usuarios compartir, navegar y publicar información de forma completamente anónima. Funciona como una red de comunicaciones P2P completamente descentralizada que carece de servidores, por lo que utiliza el ancho de banda y los discos duros de los equipos de sus miembros para, en función de la demanda, replicar y obtener contenidos en completo anonimato.

Para complicar el rastreo del publicador o del receptor de la información, la transferencia de datos no se produce directamente entre dos usuarios, sino que va pasando de un nodo a otro hasta alcanzar su destino final. Además todos los datos viajan encriptados, por lo que a nosotros, como usuarios, nos resultará imposible conocer los datos que almacenamos en la fracción de disco duro que cedemos al sistema. Es por ello que para formar parte de la red, es indispensable que cada miembro tenga el compromiso de permitir el tráfico de aquellos contenidos que pudieran resultarle incómodos (aun sin tener constancia de ellos), ya que de no hacerlo, estaría siendo cómplice de esa misma censura que el proyecto pretende esquivar.

Este punto es el que utilizan muchos detractores para criticar el sistema alegando que redes como ésta pueden ser empleadas para promover la piratería y la distribución de contenidos pornográficos.

Si un usuario desea ver un documento, envía una solicitud (con la clave del documento incluida) a un nodo cualquiera. En caso de que ese nodo no tenga el documento, le pasa el pedido a otro de la red, basándose en una tabla de enrutamiento. Este proceso se repite hasta dar con el documento o hasta pasar por un número máximo de nodos que se puede configurar. El documento hallado sigue el camino inverso por los nodos hasta llegar al usuario que realizó la búsqueda.

A la freenet se puede acceder desde cualquier navegador, aunque para ello previamente hay que instalar y configurar el programa que podemos descargar desde la página del autor. Viene (como no podía ser de otra forma) con licencia GNU GPL y cuenta con versiones para Linux, Mac y Windows:

http://freenetproject.org/download.html

Aviso que el sistema es bastante complejo de configurar y utilizar por lo que conviene documentarse todo lo bien que se pueda antes de meterse en materia:

Página web del proyecto

Palabra de Stallman


El padre del software libre ha estado unos días por España y ha concedido una entrevista a Baquía TV en la que ha dejado perlas como las que siguen:

"Un programa libre es un programa ético, legítimo y se puede usar en libertad, pero un programa privativo es el enemigo de la libertad del usuario. Escribir un programa privativo es un intento de someter a la sociedad".
"No critico la idea de un sistema de red social, sino otras cosas que Facebook hace. Su modelo de negocio es abusar de los datos personales de los usuarios; siempre lo hará. Hace falta no usar Facebook... [...] Yo no uso Facebook. Hace falta resistir a pesar de algún sacrificio".
"España ya es uno de los países tiránicos que finge ser democrático y que no respeta los derechos humanos. No sé cómo derribarán los españoles esa dictadura, pero hace falta eliminar la ley Sinde"

Richard Stallman, fundador del movimiento por el software libre en el mundo.

Las redes sociales

Quienes me conocen, saben del poco aprecio que dispenso a las redes sociales del tipo "subo mis fotos para que todos las podáis marujear y comentar". Algunos pensarán que resulta una actitud un tanto hipócrita cuando el propio blog tiene presencia en el mismísimo Facebook a través de una página dedicada al blog que se actualiza exclusivamente cada vez que publico temas nuevos. Sin embargo mi crítica se ciñe, por encima del resto de opciones que brinda la plataforma, a las páginas personales.

Y es que sin entrar en otros puntos como el alcance que puedan tener este tipo de redes entre menores, no consigo entender cómo sus alarmantes políticas de privacidad no suponen un obstáculo a la hora de crearse una cuenta. Por si fuera poco, y aunque es algo que se presupone sabido por todos, en el momento de aceptar el contrato de términos de uso de la comunidad, el usuario cede la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que agregue a la red social. Casi nada.

Pero vamos que seguramente cuando 500 millones de personas tienen a bien abrirse una cuenta de Facebook, subir las fotos de su vida, etiquetar a sus amigos para que a ninguno se le pase por alto verlas, y dejar en muros ajenos mensajes relatando los ligues y la borrachera de su último sábado, aquí el que se debe estar equivocando soy yo.

¿Y todo esto a qué viene ahora? Pues sencillamente a que me ha gustado tanto la portada de la revista El Jueves de esta semana que no he podido resistir la tentación de publicarla por aquí y ya de paso dejar constancia (una vez más) de mi "amor" por este tipo de servicios:


Y no es la primera vez; de hecho es el tercer número que "la revista que sale los miércoles" dedica a las redes sociales:

  

¡Internet nos conoce! Pues sí. ¿Y qué? ¿Quién es Internet? ¿Es Mark Zuckerberg, o el que esto escribe? ¿Es preferible que vuestros datos estén en manos de Féisbuc a que estén en las nuestras? ¿Creéis que el servidor de El Jueves es inexpugnable? Por Dios, si el otro día se nos coló un turista japonés. Así que Internet tiene mis datos y puede venderlos. Vale. Pues la compañía eléctrica tiene los de todos. ¿O es que tú vives con velas?

[Aluvión de críticas en forma de comentarios: Mode ON]

Prey: aplicación para recuperar nuestro ordenador perdido o robado



Prey es, además de mi último gran descubrimiento en el mundillo del software libre, un programa increíblemente útil y de casi obligada instalación usemos el sistema operativo que usemos.

Prey es GPL (aunque tiene una opción de pago por si tenemos alguna empresa y nos interesa gestionar simultáneamente más de tres equipos). Cuenta con versiones para Mac, Linux, Android y Windows, y sirve para activar remotamente nuestro ordenador o teléfono móvil en caso de robo o pérdida (o sencillamente en caso de querer probar de primera mano lo extraordinariamente bien que funciona (como ha sido mi caso (y sí, me encanta anidar paréntesis))).

¿Y eso qué significa? Pues por ejemplo que podremos obtener información sobre la localización exacta del equipo, bloquearlo o activar la cámara para tomar una bonita instantánea de la cara del ladrón.



He de decir que he instalado la opción Prey + Panel de Control (la que recomienda el instalador) y funciona como la seda.


(click en la imagen para ampliar)

Con esta opción lo que hacemos es activar o desactivar el seguimiento de nuestro equipo desde un panel de control privado al que accedemos vía web. Desde ese panel podemos visualizar los dispositivos que tenemos configurados con nuestra cuenta y nos permite activar/desactivar el modo seguimiento de nuestro equipo para el caso de robo o pérdida. Y es precisamente en ese punto donde empieza lo bueno.

Al activar este modo recibiremos automáticamente (y con la periodicidad que establezcamos) en nuestro correo (además de en la sección correspondiente del panel de control) un reporte con la información que hayamos preestablecido cada vez que el ladrón se conecte con nuestro equipo a una Red. Y creedme si os digo que funciona de maravilla: a los 5 minutos de comenzar mi prueba tenía en mi correo una foto de mi cara y una geolocalización de mi situación exacta en Google Maps. IM-PRESIONANTE.

En resumen: un programa que se ha ganado por derecho propio entrar entre mi lista de imprescindibles y que en el peor de los casos puede resultar vital a la hora de conseguir recuperar uno de nuestros más preciados bienes.

Descargar Prey (versión para Mac OS X)
Descargar Prey (versión para Linux .deb (Ubuntu))
Página web del proyecto y descargas adicionales

Cómo fabricar nuestra propia antena Wifi

Impresionante documento audiovisual con el que me he topado de pura casualidad indagando por Youtube; nada más y nada menos que una explicación pasito a paso de cómo fabricar de forma relativamente sencilla nuestro propio amplificador/receptor de señales Wifi.

El único inconveniente (si se puede llamar así) es que el vídeo está en inglés, pero también os digo que si mi Neanderthal dominio de la lengua de Shakespeare me ha permitido seguir la explicación sin problemas, no creo que vosotros los vayáis a tener.

Los materiales que necesitamos son los siguientes:
  1. Un buen trozo de espuma de esa de empaquetar que suele venir en el interior del embalaje de casi cualquier electrodoméstico que compremos de unos 35mm o más gruesa.
  2. Alambre de cobre de 1,5 mm cuadrados de sección.
  3. Un conector BNC preparado para adaptarlo a una chapa (de los que se usan para los cables coaxiales)
  4. Un conector BNC preparado para conectar el cable.
  5. Una placa cuadrada de latón (imagino que dará igual cualquier placa metálica) de 0,5 mm de espesor o más delgada.


Y con eso sólo queda enfundarse el mono de bricolaje y ponernos manos a la obra:


He de decir que no lo he probado porque no tengo los materiales que pide (ni tiempo de ponerme con ello en estos momentos), así que no puedo confirmar si el invento funciona o no, pero la verdad que tengo ganas y la voluntad de intentarlo.

Ocultar nuestra dirección IP


Independientemente del sistema operativo con el que estemos trabajando, puede que en algún momento surga la necesidad (o la mera voluntad) de navegar por la web de forma anónima.

Por norma general (al menos en España (y hasta donde yo sé (sí; me encanta anidar paréntesis))), cuando nos conectamos a la Red desde nuestras casas, lo hacemos por medio de un dirección IP dinámica que nos proporciona el proveedor que buenamente hayamos decidido contratar, y que viene a ser algo así como el número que identifica a nuestro ordenador en la oscuridad del ciberespacio.

Si bien no es sencillo cambiar nuestra dirección IP, existen muchas maneras de ocultar o falsear esta identificación.

En este tutorial vamos a aprender a configurar un Proxy, que es un programa o dispositivo que se conecta a través de otro ordenador (que puede estar en otro país) al sitio donde queremos acceder en lugar de conectarnos directamente desde el nuestro. Este ordenador, lo que hace es conectarse por nosotros y enviar el contenido a nuestro monitor tal y como lo recibe.

Concretamente vamos a hacer uso de Mozilla Firefox para conectarnos a un Proxy de forma sencilla y hacernos completamente invisibles en nuestra navegación.

Lo primero que necesitamos es conseguir la IP de uno o varios Proxys libres. Aquí os dejo una lista de sitios que facilitan de forma gratuita multitud de Proxys anónimos:


Una vez seleccionemos una IP (por ejemplo alguna de China o US) hacemos lo siguiente:

  1. Entramos a las Preferencias de Firefox y vamos a la sección Avanzado.
  2. Dentro de Avanzado vamos a la pestaña Red y luego a Conexión – Configurar cómo Firefox se conectará a Internet > Configuración.

Llegamos a una ventana como la que sigue:



Donde dice "Proxy HTTP" debemos poner la dirección IP que hayamos elegido anteriormente (en este ejemplo sería 61.166.155.83:808) y donde dice "Puerto" escribimos los números que vienen en la dirección IP elegida después de los dos puntos (:) y que en este caso sería el 808.

Y eso es todo. Ya estamos listos para navegar anónimamente por el ciberespacio. Eso sí, notaremos que la conexión funciona algo más lenta (algo normal teniendo en cuenta que nos conectamos remotamente a la Red a través de otro equipo).

Por último, simplemente no hay que olvidar desactivar el Proxy cuando ya no lo necesitemos seleccionando la opción "Sin proxy" en la ventana de Preferencias anterior.

Intercambiar archivos entre un MacBook y un PC vía Ethernet

En el siguiente tutorial voy a exponer los pasos que he seguido para conectar en red local un PC con Windows XP y un MacBook Pro con Mac OS X Leopard mediante un cable de Ethernet.

Esto es realmente útil para intercambiar archivos muy pesados entre un equipo de sobremesa que por ejemplo actúe como servidor de descargas (como es mi caso) y un portátil con Mac OS X.

Sin duda es infinitamente más rápido que andar pasando la información a través de memorias usb o discos externos, sobre todo si el volumen de memoria que quieres transferir es muy grande.


¿Qué necesitamos?


  1. Un Mac o MacBook con conector ethernet.
  2. Un PC con tarjeta de red.
  3. Un cable de ethernet. Yo me apaño sin problemas con uno de esos amarillos de los que me venían con el router ADSL, aunque puedes utilizar cualquier cable de red CRUZADO (creo que también se les conoce como CABLES CROSSOVER).
Manos a la obra.


Preparar la conexión desde el PC


Lo primero que hacemos es conectar los dos equipos haciendo uso del cable de ethernet que tengamos y ya no los vamos a desconectar hasta que queramos terminar de compartir archivos mediante la red que vamos a crear.

En el PC con Windows Xp vamos a Mi PC > Mis sitios de red > Ver conexiones de red.

Localizamos la conexión de red de área local (vía Ethernet), hacemos click derecho sobre ella y vamos a Propiedades de la conexion.

Vamos a Protocolo TCP/IP y rellenamos las casillas con la siguiente información:

Direccion ip: 192.168.1.2
Máscara de subred: 255.255.255.0
Puerta enlace (Router): 192.168.1.2

Una vez seguros de haber rellenado todo correctamente, aplicamos los cambios y nos vamos al Mac.


Preparar la conexión desde el MacBook


En el Mac nos vamos a Preferencias del sistema > Red > Ethernet. Seleccionamos Configurar "Manualmente" y rellenamos el resto de casillas con la siguiente información:

Direccion ip: 192.168.1.3
Máscara de subred: 255.255.255.0
Puerta enlace (Router): 192.168.1.2

De manera que quede algo similar a esto:

Aplicamos los cambios y cerramos la ventana de Preferencias de Red.

Ahora en Preferencias del Sistema vamos a Compartir (dentro de Internet y conexiones inalámbricas). En la ventana que se abre activamos la casilla que dice Compartir archivos tal y como podéis ver en la imagen:


Por último, y ya desde el Finder, vamos a Ir > Conectarse al servidor...

En la ventana que aparece escribimos la siguiente dirección del servidor:

smb://192.168.1.2

de manera que tengamos en pantalla algo como lo que podéis ver en la siguiente imagen:

Le damos a "Conectar" y al cabo de unos segundos nos aparecerá la carpeta de archivos compartidos que tengamos en Windows XP.

A partir de aquí, es tan sencillo como copiar los archivos del Mac al PC a través de esta carpeta y viceversa. Para pasar archivos del PC al Mac, obviamente primero tendremos que copiar los archivos que queramos transferir a la carpeta de archivos compartidos de Windows. Hasta que no lo hagamos no podremos verlos desde el Mac.

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